''Carlos seguirá comprando felicidad''
Entra el sol, en la madre tierra, los rayos casi parecen gotitas de oro, alumbrando el celeste tierno del cielo. Los rayos traspasan cada diminuta nube, hasta que enteramente y plácidamente sale completamente el sol, desplegándose completamente ante la tierra que lo abraza.
En esa tierra hay un pueblo muy grande, y allí vive un hombre de cabellos largos, castaños, las manos largas y el cuerpo griego, dotado de una risa perpetua; pero solo hay problema, nadie mira la risa, la gente por lo general solo ve su contextura física, su mirada un poco loca y tímida, sus locas maneras de vestir, y sus momentos de histeria suelta en las que nadie quisiera vivir. Entonces, Carlos se pregunta, muchas veces y en esas ocasiones de descontrol absoluto, ¿Que estoy haciendo aquí?
Sí, se dice una y mil veces, hasta que en determinado momento, suena el teléfono y los pensamientos se disuelven en la memoria y vuelve a la realidad.
-Lo encontré hace tres meses en un retiro, me sorprendió, mucho la historia que me conto, había mucho en ella. Me sorprendió cuanto sabía, cuanto guardaba, y cuanto sufrimiento tenía. Pero lo que más me sorprendió fue, su gran cruz, llamada ''EGO''-.
¡Pero!, un momento pensé; eso ya me lo había dicho antes, sí me había dicho antes la misma frase una y unas cuantas veces más, ¡YO NO SOY ESTUPIDO!, claro que no lo era, pero tenía algo que no le permitía ver mas allá de su nariz, su amigo, su más intimo amigo, EGO, nada más y nada menos. El EGO , se había apoderado de él, y jugado a su antojo con él, alejándole de personas amadas, enterrándole puñales en el alma, pues lo tenía todo, sí, ya sabes, esas cosas, necesarias para vivir, ropa, casa, comida, viajes, novias, una que otra diversión, entre amigos; pero su EGO, era y es en la actualidad su mayor reto.
Carlos, ha comprado felicidad por casi 25 años, dice que se siente bien, gastándolo en ese camino y otros, pero lo que no ha entendido, es que ellos, saben, ellos saben que no pueden darle eso, nadie puede. Su ego es su mayor reto, y el seguirá comprando algo que se llama felicidad, la felicidad, felicidad que reposa en los rayos del sol cada mañana, cada mañana, en su ventana, para él, solo es un rayo de sol, nada más, para otros es vida. Su risa es bella, espero un día pueda expresarla, sin esa mascara ante ti,''Tu EGO''.
Fin